Yam energías | 9 cosas que he perdido practicando yoga, perder el miedo con yoga, perder peso con yoga, perder el ego con yoga, perder tensiones físicas, mentales con yoga, perder bloqueos emocionales con yoga, perder expectativas con yoga
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perder mas que ganar

9 cosas que he perdido practicando yoga

  |   gestión del estrés, yoga
A menudo se habla sobre los beneficios que nos aportan las actividades que realizamos, pero pocas veces se comenta qué pierdo si las hago.

La gran mayoría de nuestra vida llevamos arrastras una mochila cargada de emociones limitantes que hacen que el miedo, la ira, la rabia o la culpa se apoderen de nosotros, situaciones vividas que nos han marcado hasta el día de hoy, palabras que nos dijeron alguna vez de niños y no tan niños que han formado las creencias que tenemos hoy…

¿te has parado a pensar que eres una cebolla, llena de capas que te impiden vivir plenamente y desarrollarte? ¿Qué sucedería si te quitaras todas esas capas? ¿Qué persona serías hoy?

Sirsasana
Yo he perdido y sigo perdiendo todas esas capas que antes formaron parte de mi vida pero que un buen día decidí dejar caer.

1.       Miedos

Hay muchos tipos de miedo pero el número 1 en mi lista era, sin duda, la soledad. El miedo a quedarme sola, a no tener a nadie a quién recurrir cuando me sintiera sola, era uno de mis principales problemas. Eso repercutía mis relaciones personales porque me costaba dejar ir a las personas que tenía a mi lado con tal de que yo no me quedara en esa soledad que tanto temía.

Gracias a mi práctica diaria o saddhana, aprendí a no sentirme sola a medida que iba

desarrollando una felicidad interior, sin motivos, sin ninguna razón, sólo por el hecho de estar viva.

Cada vez que ese sentimiento volvía a aparecer, desarrollaba el amor y la compasión dentro de mí, y daba ese cariño y atención que mi niña interior me demandaba. Ahora miro a la soledad como un regalo.

2.       Tensiones físicas

Gracias al hatha yoga mi cuerpo es otro. Todas las tensiones musculares que se acumulaban por el estrés del trabajo o por la ansiedad provocada por algo que quería pero no llegaba, fueron desapareciendo. Desaparecieron no sólo por la práctica de asanas o posturas de yoga, que estiran y fortalecen los músculos, si no por los ejercicios de respiración y meditación que te enseñan a vivir aquí y ahora, en este momento, dejando soltar las tensiones y

ganando relajación y descanso.

3.       Tensiones mentales

Los pensamientos no paran en una mente sana. El problema es que a veces te vuelves loco si les haces caso y no paras para tomarte un respiro. Muchas veces he tomado decisiones incorrectas por no aclarar mis ideas, por dejarlas que camparan a sus anchas por la mente sin poner orden.

Los pensamientos pueden llegar a dominarte por completo, forman tu vida y crean emociones, como el estrés o la ansiedad. Por eso es tan importante que, al igual que cuidas tu cuerpo, cuides tu mente, a menudo tan olvidada.

Sin una mente lúcida y en calma, nunca estarás en paz.

La meditación consigue que separes los pensamientos de ti mismo, que los veas como algo más y no creas que tú eres tus pensamientos. Éstos son pasajeros, vienen y van, mientras tú permaneces. Vivir el momento es el mejor regalo que me ha dado el yoga

4.       Bloqueos emocionales

Mi principal bloqueo emocional ha sido sin duda la rabia y la ira. Cuando no identificas qué te sucede, cuando te dejas arrastrar por el enfado o cólera, al final nada acaba bien. Estas emociones limitantes no solo las sufres tú, sino también las personas que están cerca de ti y que más quieres. ¿Alguna vez has probado a mirarlas de frente como si miraras un objeto? De esta forma, pierden fuerza, se debilitan. No dejes que ellas compongan tu personalidad. Simplemente son emociones, nada más. A mí me sirvieron

para conocerme mejor, para saber qué me ocurría cuando aparecían y por qué aparecían.

Una vez descubierto, las invito a salir de mí para que poco a poco pierdan su fuerza y se vayan.

5.       Falta de energía

Muchas veces me levantaba sin energía, con apatía, sin ganas de hacer nada ni de hablar con nadie. Sin energía no somos nadie y todo pesa… Hatha yoga equilibró mis energías internas, regulando y equilibrando los canales de energía aportándome

vitalidad y alegría.

6.       Ego

Nuestro amigo el ego. Tan necesario para saber identificar que soy un ser humano pero tan innecesario cuando éste acapara todas las atenciones e impide a la mente discernir. La meditación consigue aportarnos ecuanimidad, lucidez, sosiego, calma para saber discernir que

eres una persona más entre otras, tan única y especial como todas.

La competitividad, el querer ser mejor o tener más que los demás son productos del ego. Si reconoces esto, todo cambiará. No necesitarás impresionar a nadie, no querrás tener más o menos que nadie, simplemente lo necesario para vivir, y no querrás ser mejor que nadie.

7.       Expectativas

Siempre esperamos que nuestros seres queridos nos hagan felices, que nuestros amigos se comporten como deseamos, o que cuando hacemos algo por los demás, nos compensen de alguna forma, con algún abrazo, beso, o palabra cariñosa. Esto hace que nuestra felicidad dependa de los demás, y no hagamos por cultivarla nosotros mismos. Poco a poco, comencé a

vivir sin esperar nada a cambio, aceptando a las personas tal como son, con sus miedos y bloqueos.

8.       Peso

Con la práctica diaria de hatha yoga y alimentándome de una forma saludable y consciente tonifiqué y

fortalecí el cuerpo, perdí grasa, volumen y gané vitalidad. Ahora no pasan más de dos días sin que practique.

9.       Apego

No querer soltar las cosas materiales o no perder a los seres queridos, es uno de los mayores obstáculos en la vida que hay. Cuando hay miedo a perder, se produce el apego, y este

nos aleja de nuestro verdadero centro provocándonos desequilibrio, inseguridad y sufrimiento.

Aprender a vivir con los demás pero no de los demás, aceptando que a veces las parejas y amigos van y vienen, que nuestros seres queridos algún día no estarán físicamente, es uno de los mayores logros que puedes conseguir con tu sadhana personal de yoga.

Perder todo esto es como quitarte una gran losa de encima. Es como respirar a pleno pulmón, sintiendo que eres capaz de todo y que no hay limitaciones en la vida que puedan frenarte, aunque sí enseñarte.

Gracias a la postura sobre la cabeza o sirsasana he conseguido darle la vuelta a mi vida, dando la vuelta al cuerpo, ver otros puntos de vista y otros planos que antes estaban lejos,

poniendo el corazón por encima de la razón,

perder el miedo de dejar la tierra despegando mis pies para alcanzar el cielo, encontrar el equilibrio perfecto que el ser humano puede lograr y disfrutar del regalo de la vida, aunque solo sea por unos instantes.

Porque el camino continúa y elijo andarlo con el corazón, el amor desinteresado y la plena consciencia.

Jenifer Humanes

AUTHOR - Jenifer Humanes

Acompaño a las personas y organizaciones hacia su desarrollo personal y profesional a través de Mindfulness y Coaching ejecutivo. Defiendo una vida física, mental y emocional sana y productiva desde la responsabilidad y el cambio progresivo.