Yam energías | 8 métodos para relajarte. Encuentra el tuyo.
Bienestar y vida saludable. Crecimiento y desarrollo personal. Gestión del estrés y desarrollo de habilidades. Sesiones, talleres y retiros. Coaching, Mindfulness, yoga, meditación.
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8 métodos para relajarte. Encuentra el tuyo.

  |   gestión del estrés, mindfulness, motivación, yoga
Después de haber estrenado el blog tras la vuelta de vacaciones con “5 prácticas para disminuir tu cansancio laboral”, comparto contigo algunos métodos de relajación que pueden ayudarte a mejorar tu estado físico, mental y emocional, y por tanto, tu día a día en todos los aspectos de tu vida. Voy a proponerte 8 formas de relajarte, de conectar contigo mism@, de estar en paz, de tener calma, de parar y disfrutar de cada momento, y así podría seguir en un sinfín de estados emocionales tranquilos y en equilibrio, necesarios para bajar el ritmo de vida y no tener que esperar a que vengan las próximas vacaciones. ¡Sólo de pensarlo puedes llegar a estresarte!

Elige el que mejor te venga, el que te resulte más fácil de hacer y, lo más importante, de mantener en el tiempo. Encuentra 15-20 minutos en el día para relajarte y ocuparte de ti y haz alguna de estas actividades. Como verás, te propongo técnicas que pueden llevar más o menos tiempo, pero puedes ir ajustándolo al tiempo que realmente tengas en el día. No dejes arrastrarte por la pereza o no pienses que estarías mejor en el sofá. Si has leído los post, habrás visto todo lo que puedes conseguir practicando yoga, Mindfulness, meditando o haciendo una sesión de coaching.

1. Escuchar música

que tenga un ritmo más lento que el del corazón: los bebes cuando más se tranquilizan es cuando escuchan el latido del corazón del padre/ madre. Si el ritmo es más rápido, el cerebro cree que algo va mal. La música rítmica lenta relaja y acompasa el ritmo cardíaco.

 

2. Practicar hobbies o aficciones

como pasear, pintar, hacer punto de cruz, bailar, ver una película, leer, jugar al ajedrez, patinar, montar en bici o correr y no te olvides de quedar con tus amig@s, compartir tus inquietudes, sentirte escuchado y recibir un feedback es tan poderoso que puede hacernos olvidar nuestros problemas.

 

3. Contemplar y perder la mirada en el horizonte

para relajar el cristalino, la lente que conecta con las neuronas de la corteja visual. Cuando miramos al horizonte, enviamos la señal de relajación al cerebro, por eso se recomienda a las personas que leen mucho, estudian o trabajan con ordenador, Tablet o Smartphone, mirar por la ventana y llevarla a un punto al infinito. Esta observación es recurrente en técnicas de relajación o meditación, ya que puedes incluso observar la llama de una vela, pase lo que pase. Todo lo que induzca al cerebro a observar algo le ayuda a concentrarse y disminuir el resto de información, como los pensamientos.

 

4. Practicar respiraciones conscientes

que hagan que tu organismo esté correctamente oxigenado, haya un ritmo cardiaco adecuado, y estabilidad general. Observar tu respiración y aumenta la inspiración y la espiración progresivamente es la base de casi todas las técnicas de respiración que nos ayudan a relajarnos, como:

  • respiraciones diafragmáticas, inflando y desinflando el abdomen lentamente.
  • respiraciones yóguicas como respiración completa, que consiste en respirar profundamente por la nariz, llevando el aire al total de tus pulmones, desde el abdomen, costillas y clavículas, de forma lenta y progresiva, y vaciar tus pulmones de aire por la nariz forma inversa, desde las clavículas, costillas y abdomen.
  • nadisodhana o respiración alterna, que consiste en respiraciones yóguicas por excelencia, que consiste en taponar un orifico nasal para inspirar por el contrario, e ir intercambiando en cada exhalación, para equilibrar la respiración en las dos fosas nasales y los dos hemisferios cerebrales

 

5. Meditar

para serenar la mente y aquietar el ajetreo de pensamientos que te impiden centrarte y ocuparte del aquí y el ahora, es decir, centrarte. Algunas de las meditaciones más básicas y sencillas, a la vez que efectivas, son observar:

  • tu respiración tal y como sucede
  • tu cuerpo sedente e inmóvil, a nivel global en su conjunto, o parte a parte (pies, piernas, tronco, brazos, manos, cara y cabeza)
  • algún objeto físico como la llama de una vela
  • una zona concreta de tu cuerpo, como el entrecejo, las manos o el abdomen.
  • los sonidos del entorno, sin fijar la atención en ninguno en especial, haciéndote eco de todos y cada uno de ellos.

No importa cuántos pensamientos acontezcan en tu mente, persiste en tu observación, y deja que los pensamientos se vayan, sin darles más importancia de la que tienen. Recuerda esto: Si te has parado a meditar, es porque ahora no hay nada más importante que hacer.

 

6. Practicar yoga

para mejorar tu postura corporal, recuerda que una postura no erguida equivale a peligro para el cerebro, centrarte en las sensaciones del cuerpo, eliminar tensiones musculares, desbloquear y dejar que fluya la energía, mejorar tu salud física y mental, y un largo etcétera de beneficios.

 

7. Hacer Mindfulness

para aprender a gestionar tu estrés con técnicas de observación en tus tareas rutinarias que incorporarás sin darte cuenta.

 

8. Ir a sesiones de coaching

para fijarte un objetivo y evitar la dispersión, la falta de toma de decisiones, y para encauzar tu vida hacia dónde realmente tú quieres.

 

Hay muchas formas de estar bien contigo mismo, sólo tienes que querer y pasar a la acción.

Jenifer Humanes

AUTHOR - Jenifer Humanes

Acompaño a las personas y organizaciones hacia su desarrollo personal y profesional a través de Mindfulness y Coaching ejecutivo. Defiendo una vida física, mental y emocional sana y productiva desde la responsabilidad y el cambio progresivo.